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domingo, 24 de mayo de 2009

Los cínicos algún día servirán para este oficio


Hace aproximadamente un año y un mes encontré una frase que me hizo recordar a Kapuściński era de William Faulkner, escritor estadounidense i decía así:

Se puede confiar en las malas personas, no cambian jamás.

Inevitablemente me acordé del Señor R, él por aquel entonces siempre me decía que era mala, malísima, lo peor (con cariño, claro está) e inventé una especie de silogismo que publiqué en el flog con respuesta a descubrir y conclusión que os puedo confirmar. Decía así:

La persona R dice que soy mala,
malísima.

La persona K dice que las personas malas no
sirven para este oficio.

La persona R admira a la persona K.
Yo admiro a la persona R y también a
K.


¿Mi duda es...... sirvo para este
oficio?


Sirva o no una cosa está clara... la persona F
dice que podéis confiar en mi.

Ahora un año después hablando con Lluïsa y viendo las actualizaciones de Gerard, Stef y Mireia vi que quizá Kapuściński era una buena opción para esta actualización sobre ensayos y ensayistas.

Yo no tengo nada contra el gran maestro
Kapuściński. Me leí Ébano y quedé enamorada de cómo describí la luz de África i cómo me hacía volver allí sólo con cerrar los ojos. Pero he leído dos veces Los cínicos no sirven para este oficio (y hubiesen sido tres si hubiera estado disponible en la biblioteca) y sigo pensando que se equivoca. Déjenme que me explique antes de crucificarme.

La frase que todo el mundo recuerda de ese libro es: “La malas personas no pueden ser buenos periodistas”. De ahí la duda existencial de si voy a ser [buena] periodista o no. Sí, a mí como a
Lluïsa también me han dicho varias veces que de buena que soy parezco tonta, pero siempre he respondido que lo dicen porque no me conocen demasiado. No voy a entrar en debate de si los humanos son buenos por naturaleza y la sociedad los corrompe o si l’home és un llop per l’home. Simplemente digo que yo no soy buena persona, pero que como no creo que nadie lo sea al 100% (y menos si es mujer, pero ese es otro tema) me cuesta creer al maestro.

¿Por qué los cínicos no pueden sentir empatía?; ¿Por qué los cínicos son malas personas? Al fin y al cabo la los miembros de la escuela cínica, con su estilo franco y provocador desconcertaban a sus contemporáneos y desnudaban toda su hipocresía. No es tan diferente de lo que hace el periodista, ¿No?

Además, está Faulkner. “[…] Las malas personas, no cambian jamás”. En los tiempo que corren eso es un buen seguro. Yo no voy a cambiar, si sigo siendo mala me dará igual un medio u otro, yo actuaré como debo, ¿No?

A veces cuando intentamos sacar lo peor de nosotros, sacamos lo mejor. Porque nos da igual todo. Porque decimos lo que queremos decir y no lo que quieren que digamos. Porque escribimos las palabras adecuadas sin pensar en la repercusión o en la autocensura que nos aplicaríamos en estado normal. ¿La solución? Combinar el demonio y el ángel, sin asfixiar a uno ni oxigenar demasiado al otro.

domingo, 17 de mayo de 2009

Adagio

“Apresúrate lentamente”
Es una frase atribuida al emperador romano Augusto que aconseja actuar con calma y tranquilidad para lograr un buen resultado en una situación comprometida.
Porque como ya dije hace unos días, vamos demasiado rápido a ningún lugar.

sábado, 16 de mayo de 2009

En una palabra

Si como dice el Sabio los blogs son reflejos de nosotros mismos, el mio simplemente se puede definir con una palabra: inestable.

Porque así es mi vida, así son mis creaciones, así son mis gustos, así son mis sentimientos, así son mis pensamientos, así es mi relación con el Señor R.

domingo, 10 de mayo de 2009

En el Cielo, con Norma Desmond

Ana y Norma por fin descansan en paz o eso creían. En un sitio indeterminado al que algunos llaman Cielo y otros Lugar inexistente la flor i nata del más allá ha organizado una fiesta sin ninguna excusa, simplemente quieren divertirse.

La cita tiene lugar en un gran salón decorado con muebles recargados y cuadros grandiosos. Al final de la sala, frente a la ventana Norma Desmond observa como algunos perros –fieles compañeros que sus dueños no abandonaron en la otra vida- corren los unos detrás de otros. Sosteniendo una copa de vino presta atención a su rostro, reflejado en la ventana. De repente, otro perfil aparece detrás del suyo.

- ¿Usted tampoco encaja aquí?
- ¿Yo? Creo que no sabes con quien estás hablando.
- Claro que sé quien es, fue… bueno, el cine se empequeñeció cuando llegó el sonido. ¿Por eso no está ahí? ¿Por qué no saben quien es?
- Todo el mundo sabe quien es Norma Desmond. Y que sepas que Norma Desmond encaja en cualquier parte. Otra cosa es que no quiera mezclarse con gentuza que no deja de hablar de cosas sin importancia.
- Entiendo… que no hablan de usted.
- Quien te crees que eres para, no sólo hablarme, si no encima juzgarme.
- Ana, Ana Ozores fui la mujer del regente en Vetusta. Y no le estaba juzgando, simplemente pensé que quizá querría hablar con alguien.
- Claro quieres hablar contigo porque piensas que soy como tú. Pues no, yo no soy a la que le da la espalda todo el mundo, de la que cuchichean, a la que le ponen motes y a la que tratan de cualquiera. No soy como tú así que estás perdiendo el tiempo, yo no gastaré el mío en alguien como tú.
- Eso le apena, ¿verdad?
- ¿Qué insinúas?
- Qué a usted le gustaría ser el centro de esos cuchicheos y la envidia le quema por dentro, porque hasta una persona de un pueblo no tan conocido como Sunset Boulevard se le da más importancia que a usted.
- ¿Cómo te atreves…?
- Baje esa mano, o no, mantenla en lo alto y vuelva a ser el centro, vuelva a ser la gran Norma Desmond. Ah, y no me dé las gracias lo he hecho por mi, estoy cansada de ser el blanco de las conversaciones tengo cosas más interesantes que hacer que soñar con una gloria pasada.



Para más información El principie de las cebollas

sábado, 9 de mayo de 2009

Ana Ozores

- No creas, es de lo más normal que nos hacen hacer, últimamente.
- Bueno, pues cuéntame qué tienes que hacer con
Ana Ozores, de La Regenta.
- Contestar unas preguntas tipo “¿por qué te identificas con ella?” ¿”qué tiene de bueno y qué de malo? Etc, etc.
- Me sorprende tu concepto de normalidad. Anda, cuéntame cosas sobre esa mujer que tengo a años luz el libro.
- Pues la escogí más que nada porque es un libro que me gustó bastante. A ver me gustó más ver la trilogía que hicieron para TV que no leer las miles de descripciones que hizo
Clarín, peor bueno.
- ¿Entonces no te siente identificada?
- Un poco sí, quizá en la lucha interna que mantiene Ana entre el bien y el mal, entre lo que quiere y lo que debe hacer. Además el naturalismo decía que los personajes estaban determinados por su herencia biológica y el ambiente y yo creo que soy tal como soy por mi entorno.
- ¿Y cómo eres?
- Esa pregunta se sale de Ana que tiene cosas buenas y cosas malas. Como bueno podemos decir que al final opta por vivir una realidad que siempre ha imaginado, aunque luego se le vuelve en contra. Aún así es una persona solitaria, retraída, frustrada, que se deja influenciar y no exterioriza sus emociones.
- Bueno eso también te podría identificar con ella.
- Qué gracioso… En fin, pero lo que destacaría de ella y creo que se debe explotar en una serie o un libro o algo es en esa lucha interior. Al fin y al cabo todo el mundo pasa por eso alguna vez. Tendrían que haberla aconsejado mejor
- Por supuesto. Seguro que si tú hubieras escrito el libro no hubiera acabado con el beso del sapo.
- Obviamente. Pero más que escribirlo me hubiese gustado ser el demonio o el ángel que aconseje bien a Ana.
- Yo creo que serías el demonio, por tanto, no creo que le aconsejaras bien.
- Pues vaya…
- Pero a ver, ¿Qué ha aportado esa mujer a la humanidad?
- Es uno de los personajes mejor creados del
realismo/naturalismo. Los personajes dejaron de ser planos y tuvieron parte psicológica, más fácil para que le publico se identifique.
- De acuerdo, de acuerdo. Y ¿Qué se merece pues?
- Pues como ya tiene una
estatua, una mini serie y una peli donde se ve un poco reflejado pues… no sé una mini serie sólo para ella ja, ja, ja
- ¿Claro y lo siguiente qué será?
- Una conversación de Ana con
Norma Desmond en el cielo.

No a los superhéroes, sí a los superpoderes

- ¿Qué tal estás?
- Bien, ¿A qué viene eso?
- No sé, quizá porque la última vez que nos vimos, digamos que… eras una resacosa en potencia y des de ese día no he vuelto a saber nada de ti.
- Bah… tampoco era para tanto. Además de eso ya hace más de una semana, así que es lógico que ya esté bien.
- No sé, quizá también saliste ayer.
- No, esta semana faig bondat que tengo miles de cosas atrasadas y quiero dejarlas en sólo cientos.
- ¡Ah! Veo que por lo menos te planteas metas accesibles, no irreales.
- Sí, debo estar aprendiendo algo después de tantos años de estudiante.
- ¿Te puedo ayudar en alguna?
- Supongo que en varias, pero no déjalo, porque tengo que hablar de un superhéroe y acabaría hablando de ti.
- Seguro que no les importaría, soy muy interesante, lo he demostrado.
- Y yo no te lo niego, además tienes fans y todo, mucha gente me pregunta quien eres, de donde has salido y hacia donde vas, pero no, no voy a hablar de ti.
- Envidiosa… ¿De quién vas a hablar entonces?
- Pues creo que de
Piper, no es un superhéroe, pero tiene un súper poder interesante, ¿no crees?
- ¿Qué hacía?
- Congelaba el tiempo y hacía explotar cosas.
- Mmmm… y ¿Cuál de los dos es interesante?
- Pues en principio el de
éstasis temporal, pero ahora que lo pienso el de hacer explotar objetos y personas tampoco debe estar mal.
- Ja, ja, ja, yo te hacía más la chica invisible para cotillear.
- Si pudiese parara el tiempo también podría enterarme de muchas cosas. Además, ¿Tú nunca has querido que todo se parase y salir corriendo de algún lugar?, o, no sé cuando discutimos a veces me gustaría congelarte y poder chillarte e insultarte.
- Pero eso ya lo haces.
- Claro, pero luego te enfadas conmigo, de la otra forma nunca te enterarías.
- Seguro que sí.
- Bueno, congelando el tiempo por unos momentos también me ayudaría a poder hacer más cosas, parar y respirar hondo, poner en orden el caos.
- Sí, suena bien. ¿Y qué me dices sobre lo de explotar cosas?
- Pues casi lo mismo, te haría desaparecer cuando me sacas de quicio ja, ja, ja. Creo que ese lo usaría menos. Aunque si lo tuviera mejor que no me hicieras enfadar.
- ¿Y ahora qué?
- Ahora seré la Regenta.

- ¡Qué cosas más raras haces!

domingo, 26 de abril de 2009

Descorchemos una botella de ron (I)

-Necesito ron.
- ¿Ron?
-Sí, ron. Ron de la botella vacía que hay encima de la mesa de trabajo que tiene la función de jarrón de unas flores secas que desprenden olor a momentos alegres.
- ¿Sabes que acabas de formular una frase muy larga y liosa?
- Sí, lo sé, pero me da igual.
- ¿Por qué te da igual?
- Porque necesito ron.
-¿Has bebido?
-No, o al menos no lo suficiente así que me voy a acabar tu cerveza.
-¿Lo suficiente para qué?
-Lo suficiente para… ¡pedirte un abrazo!
-Pero si nunca has necesitado ron para eso.
-Eso es lo que tú te piensas. Pero no necesito un ron cualquiera, necesito el ron que hay encima de ...
- …de la mesa que bla bla bla. Dime qué tiene ese ron para que lo necesites tanto.
-¡La solución! Aunque bien podría tenerla esa cerveza que me acabas de quitar.
-¿La solución a qué?
-A todo lo susceptible a ser solucionable. Iepa! És meva! Esther is happy!
-Yo que creía que todos los problemas podías solucionarse de una forma u otra.
-Mmm… no creo, pero ¿sabes qué creo, no, no ¿sabes qué afirmo? Que todas las soluciones generan problemas. Seguro, indiscutible, tengo razón, me merezco un trago.
-A ver, a ver… entonces el ron te va a solucionar unos problemas y a la vez te generará otros.
-Claro, de acuerdo, tiene razón, amigo, como siempre. Mas no te diste cuenta que tú mismo, amigo, te contestaste. ¿Quién ha dicho que yo quiera solucionar los problemas que me va a generar el ron? Yo quiero solucionar los problemas de ahora. Bueno, al menos los que sean solucionables. Ya nos preocuparemos más adelante.
-¿Y esos solucionables son muchos o pocos?
-No sé, consígueme ron y te lo cuento que la cerveza de momento no sirve.
-No te entiendo.
-Ni falta que hace. ¿Nunca te hablé de ron?
-Ni falta que hace.
-Ñiñiñi. Sí hace falta, és molt molt necessari! “Necesito ron” me oirás decir muchas veces, amigo, cuando no sepa que hacer con mi vida, necesitar ron es necesitar… una especie de… Sí, ya lo tengo una especie de ¡catarsis! ¡Oh! Cuantísimo me gusta esta palabra ¡Brindemos! Catarsis… ¡Volvamos a brindar! En fi… Romper con todo, poner en orden las ideas, decir “hasta aquí llegó el caos”. Eso en necesitar ron de la… No… Ron que… bueno de ese que sabes. Aunque íbamos por el caos, ¿verdad? Caos, que harmonía más irregular, que orden más desordenado, que dulce más amargo, que trago más corto.
-Qué incongruencias más grandes…
-¡Bah! No tengo ganas de oírte, tengo ganas de que me escuches decir…
-¿Decir más tonterías?
-¡No! Eh, ¿por qué te la has acabado? ¿También te apetece cambiar de problemas? Es igual, no me contestes, estaba hablando yo. Sí, sí vuelvo al tema “Quiero que me escuches decir” que no bebo ron, que si me pongo a pensar creo que quizá ni me guste, que nunca he bebido ron por mucho que lo vaya proclamando en mis vidas virtuales, que mi ron no es alcohol. Que no quiero ser un pirata, que no quiero que me dejes serlo, que quiero que me des un abrazo. Y tú, ¿qué quieres?
-¿Yo? Quiero ron.

domingo, 19 de abril de 2009

La evolución del tiempo y del Señor R


El Señor R ha estado de vacaciones estas semanas, por eso no se ha pronunciado demasiado y este blogs ha sido inundado por haikus y una breve conversación que no debe causaros alarma: estamos bien, el señor R no nos ha abandonado, continuará por aquí, pero no tanto como nos gustaría, o al menos no tanto como me gustaría a mí.

Aún así tenemos suerte. Si hubiésemos conocido al Señor R sobre 1800 invertiría su poco tiempo libre - unas 730 horas- en ir de bar en bar ahogando sus penas o de feria en circo haciendo volar su imaginación, preguntándose por qué tiene que trabajar de sol a sol en una fábrica para sobrevivir. Y nosotros no tendríamos tiempo ni de echarle de menos porque nuestra vida sería igual. Quizá tendríamos suerte y nos lo encontraríamos en algún bar, entre cervezas o ron.

Quizá si nuestras vidas se hubieran cruzado 50 años más tarde las pocas conversaciones que tendríamos serían sentados en el banco de un parque comentando las postales que nos hubieran enviado nuestros amigos ricos. O mejor tirados en el césped, en contacto con la naturaleza. Eso sí, sus horas de ocio -en caso que siguiera trabajando en la fábrica- hubieran aumnetado hasta llegar a las 2084 horas. Y ahora que lo pienso yo tengo postales que escribir y enviar.

Si le sumamos 50 -y hemos llegado al período entre 1980-1914- años más a nuestro encuentro nos encontraríamos en que yo también estaría trabajando así que nos veríamos poco, muy poco, demasiado poco. Seguro que nuestros horarios no coincidirán porque yo debería trabajar por la noche después de dejar una supuesta cena a un supuesto marido y dormidos a unos supuestos hijos. Nuestras miradas sólo se cruzarían cuando él entrase a la fábrica y yo saliera. O con un poco de suerte sería un escritor bohemio y tendríamos encuentros furtivos en un ático situado en el centro de Barcelona. Esos encuentros tendrían lugar en algunas de las 2710 horas de ocio que el Señor R dispondría al año.

Sí, un escritor bohemio es lo que era el Señor R que vivió entre 1914-1940. De novela negra. Al señor R actual le gusta la
novela negra así que… seguro que a su antepasado también. Invertiría su semana de vacaciones –porque aunque bohemio este Señor R sabía que de vez en cuando tenía que trabajar para sobrevivir- en visitar París y sus parisinas.

Le volvemos a sumar 10 años a nuestro encuentro con él. Ha conseguido trabajar 8 horas diarias y tener 21 días de vacaciones. Su tiempo libre -3480 horas anuales- lo dedica a ir al futbol y a las discotecas. Lejos ha quedado el escritor, pero queda algo de él pues se dedica a la fotografía cuando no sale. Invierte sus vacaciones en ir a la playa para observar a las turistas.

Y nos vamos acercando al Señor R actual, pero antes nos detenemos en el Señor R de 1980. Ya con fin de semana y un mes de vacaciones se da a los excesos, las fiestas se alargan y las resacas se soportan delante de la televisión. Cuando está sereno cuida de sus sobrinos que le piden ir al cine o al Tibidabo. Su vena artística ha dejado la fotografía y la escritura para dedicarse a los videos caseros. Hace pequeñas historias que a nadie le interesan basadas en los pequeños detalles en que nadie se fija como en Elena, la chica que cada miércoles a las siete de la tarde sale a barrer la puerta de la cafetería donde trabaja porque a las siete y un minuto pasa Javi, profesor de historia que se dirige a su casa después de un día duro con alumnos y una tarde tensa de reuniones.

Hemos llegado a la actualidad, al Señor R que escribe, enseña y tiene una media de 4665 horas de descanso -aunque yo creo que en su caso, son más. Al que vive a caballo entre Madrid y Barcelona, al que no tiene horario fijo, al que se pasa el día de aquí para allá u horas delante de un portátil, al que cada vez te sorprende más, te encuentras con más frecuencia y te alegras más de haber conocido. Al que de aquí a unos cuantos años se irá de viaje con sus compañeros de la tercera edad.

viernes, 10 de abril de 2009

Un haiku de despedida


Abrazos por dar
palabras por decirte
las calles lloran.

jueves, 9 de abril de 2009

Un haiku para Sergio


Hojas en blanco
que llenar con cuadrados
fuera hace sol.





Para ti, que lo entenderás (o eso espero xD)

miércoles, 8 de abril de 2009

Un haiku de regreso


En la capital
perros, gatas y zebras
son mis amigos

sábado, 28 de marzo de 2009

Genios de estar por casa

Calvin: Soy un genio incomprendido
Hobbes: ¿Qué tienes de incomprendido?
Calvin: Que nadie cree que soy un genio

- Cuando El sabio habló sobre la incomprensión del genio me vino enseguida a la mente esta viñeta.
- Yo de ser tu me hubiese acordado de mí.
- ¿De ti? ¿Des de cuando eres un genio? Esto no me parece una lámpara.
- Veo que ya estás de mejor humor...
- Sí, un poco. Más o menos todo vuelve a su cauce.
- Y bien. ¿Con qué genios os ha deleitado El Sabio?
- Pues con ciertos comunicadores como Bayly, Oprah Winfrey o Sánchez Dragó. Y tres más que ahora mismo no te sabría decir... quizá Marcuse.
- Bah! ninguno de esos tiene el placer de conocerme.
- Claro que no. Tienen cosas más interesantes que hacer. Yo las tengo, pero sé que a ti te gusta hablar conmigo y que tu vida dejará de tener sentido el día que desaparezca, por eso mismo invierto cierto tiempo a la semana en ti.
- No creas, mi vida ya tiene poco sentido ahora, no cambiaría demasiado.
- ¿En serio? Piensa que igual que te cree puedo hacerte desaparecer.
- Pero no lo harás. Soy demasiado interesante como para que me hagas desaparecer.
- Tú sige por ese camino y veremos quien ríe el último. De los dos, si alguno tiene que ser un genio, lo sería yo.
- ¿Te vas a ir a vivir a una lámpara?
- No, ¿acaso no sabes que es genio? como nombre, sin determinantes.
- Dime tú con qué acepción de la RAE debo quedarme.
- Con la cuarta. Siempre con la cuarta.
- ¿Y des de cuando tienes tú esa capacidad?
- Des de que te cree.
- ¿Me admiras?
- Más de lo que me gustaría. Pero dejemos de hablar de ti y hablemos de genios en quinta acepción, quienes tienen esa capacidad. De alguien que no conoces personalmente aunque él me ha preguntado a veces por ti.
- ¿Pero es famoso?
- Lo será, te lo digo yo que en otra vida adivinaba el futuro.
- ¿Y quien es ese genio?
- Un amigo. Estudia conmigo.
- ¿Qué tiene de genio, a parte de aguantarte?
- Pues que responde a la perfección con esa definición: tiene una capacidad extraordinaria para crear cosas nuevas y admirables. Como adaptar grandes clásicos y crear un clásico própio para realizar un trabajo o idear una careta de entrada muy original. O cualquier trabajo, reportaje no sé como decirte... Tiene buenas ideas, sabe lo que quiere, sabe como conseguirlo, sabe como juntar la información. Otra buena amiga lo dijo un día, es lo que le diferencia de los demás, va más allá, no se queda en la superfície, busca siempre enfoques nuevos y no sólo eso, los encuentra. Aunque todo esté inventado sabe como reinventarlo. Pero no sólo es un genio en lo profesional si no tambiénen lo personal. ¡Y eso le hace más genio aún!
- Claro, ya te he dicho que hay que serlo para aguantarte.
- Hay que serlo para aguantarme a mí y a más gente. No encontrarás a nadie que se queje de él, a parte de mi.
- ¿Entonces tiene defectos?
- ¡Claro! Los genios no son perfectos.
- Yo soy perfecto.
- Me estás dando la razón cuando afirmo que tú no eres un genio...
- ¡Eh! Ha sido un golpe bajo.
- Ha sido culpa tuya.
- Como siempre. Y bien, ¿cuáles son esos defectos?
- Básicamente que a diferencia de Calvin, en este caso es él quien no se cree genio.
- Pero eso esta bien.
- Sí, claro hasta cierto punto. Una cosa es ser humilde y otro dejarse a uno mismo a la altura del betún. Eh, de acuerdo todo se puede mejorar en esta vida, soy muy consciente de eso, pero también me enseñaron a disfrutar de los logros y a estar orgullosa de ellos. Hay que aprender a valorar lo que se tiene y lo que se es. Odio que me dé lecciones de amor propio que no se aplica él mismo.
- ¿Y eso se lo has dicho?
- Sí, ayer tuvimos una pequeña discusión. Bueno, no se lo dije exactamente así, pero la esencia, la idea base, sí.
- ¿Cómo fue de pequeña?
- Tanto que a ti no debería importarte.
- Y no me importa, simplemente me sorprende que me hables de un genio, digamos de estar por casa, y que encima discutas con él.
- ¿De estar por casa?
- Ya me entiendes, de un genio más en potencia que en acto, aunque también lo sea. Y no de alguién reconocido que ha aportado mucho a la sociedad.
- Bueno, yo soy parte de la sociedad y a mi me ha aportado mucho. Además, tengo una regla de oro en mi manual de normas no escritas que debería seguir más de lo que lo sigo.
- Sorpréndeme.
- No admirar a persdonas que no conozco personalmente.
- Te pierdes a muchos grandes profesionales.
- No, yo sé que lo son, pero no tengo por qué querer parecerme a ellos si no hemos hablado nunca.
- Y eso ¿Por qué?
- Porque los genios de estar por casa no te desilusionan nunca, no tienes una idea preconcebida de ellos. De los genios consagrados de la comunicación sí.
- ¿Entonces no me vas a hablar de ellos?
- Hoy no, quizá en los proximos días cuando reorganice mi vida.
- Cada día me sorprendes más.
- Pues te va a sorprender también esta información de él y tres genios más: Els diaris s'aprimen, sobre como afecta la crisis al sector de la información. Te enseñaría más cosas, pero quizá me mate más de lo que ya lo hará, así que conformate con esto ya que lo está difundiendo parte del equipo.
- Leamos pues....



sábado, 21 de marzo de 2009

Última parada: el desert. La vida a la haima.


- Tot i que et vaig dir que t’explicaria que fèiem al temps lliure he canviat d’opinió.
- I a què es deu?
- Doncs que ara resulta que si hem d’escriure sobre un viatge que hàgim fet i fer-ho des del punt de vista de la cultura.
- Ah, per tu això ja o has fet.
- Ja, però per si un cas t’explicaré primer com era la nostra vida a la haima i demà o més tard t’explicaré que era de nosaltres a les hores lliures sense família, sense res a fer, però amb molt de sol.
- Endavant doncs. De nou sóc jo qui escolta i tu qui parla.


- Com ja saps les haimes són tendes no gaire grans on habiten les famílies saharauis. És... diguem que una habitació molt gran amb poques coses. En un racó hi ha matalassos, en una altre les coses per fer el te, en l’altre de tant en tant una televisió que rarament es veu i a l’altre la taula que a les hores de menjar -i quan n’hi ha de menjar- utilitzen per esmorzar, dinar i/o sopar. Depenent del poder adquisitiu poden tenir més o menys mobiliari, roba o menjar, però l’estructura sempre es la mateixa. A part d’aquesta haima tenen una cuina que funciona amb carbó, un lavabo que no és més que un forat entre quatre parets i algunes haimes també tenen una mena de dutxa. Ah! Sense oblidar la caseta de fang que et vaig dir.
- I com s’organitzen?
- Com a tots els campaments la seva organització es duta a terme per les dones. És una societat matriarcal i mentre que els homes són fora elles s’encarreguen de la família, del amics... Però també són mestres, infermeres, s’encarreguen de comitès, de distribuir l’ajuda humanitària que els hi arriba... A més, des de fa uns anys a Dajla s’ha impulsat l’escola de dones on aprenen castellà, informàtica, cuina... Quan baixen els voluntaris de Santa Coloma a més els hi fan cursos sobre sexualitat e higiene per a què puguin millorar la seva vida diària. Farà un any que també han obert una pizzeria, més pels voluntaris que treballen al camp de refugiats que no pas per ells. Tenint en compte les condicions en que han de treballar podem dir que els hi va bé. Pensa que no tenen electricitat, o almenys no com aquí. La gran part d’electrodomèstics funcionen amb energia solar, més neta, però més lenta també. Sort que almenys, de sol no els falta.
- I si no estan a l’escola o als hospitals, què fan?
- La major part de la població simplement passa ses hores intentant sobreviure dia a dia enmig de la sorra. Les dones que no tenen feina a ses escoles i que resten a casa cuinen, fan visites, en reben, fan te, juguen a joc tradicionals o es fan tatuatges amb henna. També veuràs nenes o amb el cabell vermell per haver-se’l tenyit amb aquesta pasta. Són molt coquetes a pesar de les condicions amb les que viuen o potser a causa d’això.
- Què vols dir?
- Intenten anar sempre tant ben pentinades com puguin. Per exemple, quasi sempre porten llaços, i si els hi regales gomes pel cabell o qualsevol accessori per decorar el cap de seguida se’l posen per fer goig.
- I què més hauria de saber? Per si algun dia hi baixo.
- Mmmm... a veure. Per exemple, sona a tòpic, però és la realitat. Tot i no tenir res, t’ofereixen el que tenen perquè siguis tu qui ho aprofiti. A l’esmorzar, per exemple, et posen pa, mantega, melmelada i cafè juntament amb llet -en pols- molt, molt espessa. Tot això t’ofereixen si en sobra alguna cosa, esmorzen ells, si no, no. El mateix passa amb el sopar que com ja et vaig dir a la meva haima constava sempre de pasta i patates fregides. Però per exemple, a la haima de l’Anna –recorda, la nena a qui faig classe- la primera nit no recordaven que els hi havia de donar sopar perquè tots els anys s’havia sopat a protocol i l’endemà els van fer el doble de menjar, pobres, se sentien culpables. Tot i així sempre et fan regals quan arribes. A la meva familia colomenca-saharaui ens van regalar un collaret a cadascú, a altres haimes –com la del Fran- fins i tot van regalar a les noies una melfa i als nois una típica túnica saharaui.


- I que els hi regaleu a les famílies?
- Sobretot sabó, llet en pols, mel –perquè no utilitzen sucre- si hi ha nens a la haima, joguines petites, però també per a la família en general torrons o fruits secs... coses que els hi aportin energies i que siguin molt difícils d’aconseguir allà. També els hi acabes deixant roba que portes a la motxilla o bé expressament per ells o bé perquè no l’has utilitzada i saps que aquella samarreta els hi farà més falta a ells que no pas a tu. En Carlos fins i tot els hi va deixar una tovallola. Sense oblidar llaminadures, llibretes o bolis i accessoris pel cabell de els nenes, que com ja t’he dit els hi encanten. Les crispetes també els hi agraden molt.
- Alguna curiositat?
- Que els hi agrada molt la música. Bé més que això que canten molt. No només a l’escola especial si no en general, no e diuen que no mai. A la festa de casament que t’he explicat era una darrera d’altra: cantar,ballar, ballar, cantar... i ja havíem començat a abans. A nosaltres ens havia vingut a buscar un grup de colomencs a,b els seus saharauis – la Mireia, en Dani i tres amigues seves- i abans d’anar cap allà havíem estat escoltant un repertori tan variat que anava des de en David Bisbal fins a qualsevol cançó de Disney. Sí, no em miris així, la globalització no només porta la Coca Cola a “l’infern del món”.
- Hauríem d’aprendre moltes coses d’ells.
- I tant. Sobretot a compartir. Allà ho aprens ràpid. Tu no tens res, però el del teu costat tampoc així que quan tens una mica d’aigua és dels dos. I així amb tot. Jo crec que en major o menor grau tothom que ha estat al Sàhara o a un lloc semblant torna si no renovat, amb una visió més oberta. Menys materialista, menys possessiu menys “jo” i més “nosaltres”. Així són ells, així hem d’aspirar a ser nosaltres. Per això no és estrany que tothom plori. Per ells se’n van els qui trenquen la seva rutina, qui els ensenyen nous jocs de cartes, qui a l’escola fan tallers i porten material, qui està disposat sempre a jugar. Nosaltres deixem qui ens ha ensenyat a no trobar a faltar el mòbil i Internet, qui t’ha fet veure que els teus problemes potser no ho són, qui t’ha explicat històries mentre et feia henna, qui no t’ha deixat seure per molt que no volguessis ballar... Qui t’ha ensenyat a no necessitar res per ser feliç més enllà del que tens al voltant.



- Se t’entelen els ulls.
- I també el cor. El Sàhara sempre queda al cor.

domingo, 15 de marzo de 2009

Puntuando el camino


-¿Me vas a acabar de contar hoy tu historia interminable?
-Lo dudo, debería escribir sobre
Ítaca o sobre la web de Santiago Tejedor que te dije el otro día.
-Puedes hacer las dos cosas, ¿no?
-Si me escribes tú sobre uno de esos dos temas seguro.
-¡Bah! Escribir sobre Santiago Tejedor debería ser fácil. He visto la web y tampoco es nada del otro mundo y al fin y al cabo es fácil escribir lo que sabes que quiere leer la gente: que es una buena iniciativa, que la página está bien estructurada, que viajar es lo más… Ítaca también debería ser sencillo. Tópico y típico. Algo de lo que ya eres una experta.
-Claro, pero lo suyo seria escribir sin tópicos típicos. Y no tengo ningún interés en criticar a alguien que ni siquiera me dado clase, no tiene gracia ni motivación. Lo fácil sería criticarte a ti ¿Por qué no tienes web que criticar, tú? En cuanto a Ítaca… estaría bien hablar sin típicos tópicos, ¿no?
-Por descontado, pero a ver ¿Para ti Ítaca es algo diferente que para el resto de los mortales?
-Me gustaría que lo fuera.
-Pues explícame tu Ítaca.
-Pues a ver… Ítaca eres tú y ahora…
-¡A parte de Arte soy Ítaca! ¡Qué hombre más completo!
-¿Me quieres dejar acabar? Y ahora no parafraseo ni a Becker, ni me quiero reír de ti. Yo entiendo Ítaca como un camino, no como un final. Ítaca eres tú que… que aún no sé ni donde incluirte ni como definirte. Es ella con la que tanto tiempo comparto. Él con el que tanto me río. Las personas a las que saludo cada día a la misma hora. Los amigos que me encuentro cuando camino hacia un lugar. Las averías del tren, las turbulencias de los aviones, los ladridos de bienvenida de mi perra. Ítaca no puede ser un final.
-¿Por qué?
-Porque los finales no existen. Todo final es un punto y seguido o un punto y aparte.
-¿Y cuál es la diferencia?
-Ponemos un punto y seguido cuando vamos perdiendo Ítacas de nuestra vida: amigos, familiares, amores, ilusiones… cuando volvemos de un viaje, cuando dejamos un trabajo, cuando nos cambiamos de piso o de coche.
-¿Y los puntos y aparte?
-Cuando iniciamos otro camino. Igual, pero diferente.
-¿Y los puntos finales?
-Ya te dije que los finales no existen. En algún lugar todo continúa.
-Entonces…
-Ítaca no es una utopía, Ítaca es una realidad.

viernes, 13 de marzo de 2009

Última parada: el desert. Tallers, contes, jocs i música.

-Sí que és paradoxal, no t’ho negaré.
-Quins temps...
-Però tot i portar una bona estona xerrant, encara no m’has explicat res del que vas fer o deixar de fer allà.
-Tu que hauries fet enmig de sorra?
-Si m’ho planteges així plorar.
-Nosaltres també, bé uns més que altres. A mi diguem insensible, però allà no vaig plorar. No, allà no en tenia motiu. Estava vivint una experiència fantàstica, envoltada de gent meravellosa, no, no era temps de plorar. Però sí, molts dels meus companys va plorar, i no només l’últim dia si no també el primer i no pas per enyorança de la seva casa de Santa Coloma.
-I si no vas plorar, que vas fer?

-Jo tenia el meu lloc a l’escola especial al matí. Dajla és l’únic dels quatre campaments de refugiats del Sàhara Occidental – els altres són Esmara, Al Aaiún i Auserd- que compta amb una escola especial. A ella n’acudeixen nens i persones grans amb qualsevol discapacitat, ja sigui física o psicològica. Molts pares encara són reticents a portar els seus fills allà, però any rere any els assistents a les classes i als tallers són majors. N’hi ha cinc classes: una de discapacitats lleus, una altre de profunds, una de cecs i dues de tallers, una per homes i l’altre per dones.


Nosaltres fem tallers amb els nens, des dels típics gots de sal fins a decoració de llapis o la creació de baldufes de coloraines per a que juguin. Poden semblar activitats simples que aquí avorririen, però per ells és sortir de la rutina. Tot i així les activitats acostumen a acabar-se aviat: bé perquè no són massa complicades i en una hora estan enllestides o bé perquè a la classe taller dels homes inicien una festa. A l’escola especial no hi ha dia sense música, balls i riures. L’últim dia sempre es fa una festa amb globus, pintura, jocs i música. En Joan es disfressa de pallasso, els altres decorem l’escola, inflem els globus i els hi preparem un esmorzar de comiat... És en moments com aquest quan després de quatre dies compartits saharauis i colomencs plens de pintura comencen a plorar.


En Xavi, qui era amic des de primària, em va explicar que cada any passava igual La festa de l’escola especial marca l’inici de la tornada a casa i era inevitable per a molts pensar que tot havia estat massa fugaç. I si per nosaltres havia estat fugaç imaginat per ells. Al cap i a la fi nosaltres tornàvem a la nostra vida plena de comoditats, però ells tornaven a la seva vida, diguem-ne avorrida o si més no monòtona. La distracció que els proporcionaven aquell grup de joves blancs, ingenus del que succeïa més enllà del seu carrer els hi havia fet oblidar per uns dies la buidor, el silenci i la immensitat del desert.

-Buff... Tal com m’ho pintes no m’estranya que tots ploressin. Potser sí és cert que no tens sentiments. I a la tarda que feies?

Normalment a la tarda els qui han anat a l’escola especial al matí van també a l’escola ordinària per ajudar els companys.

-I els de l’escola ordinària perquè no ajuden els de l’especial? Què fan mentre?
Preparen les activitats de la tarda. A l’escola especial no hi ha més de 20 persones si hi arriben; en canvi, a l’escola ordinària ets pots trobar fins a 300 nens, un caos, divertit, però caos al cap i a la fi. A més, també hi havia companyes que al matí assistien a l’escola de dones de Dajla per fer cursos de cuina, de primers auxilis, parlar sobre la higiene...

-I quines són les activitats que es fan a l’escola ordinària?

Et parlaré d’una en la que vaig participar. Es tractava de fer un conte mogut. Van dividir els nens per classes. Primer havien de fer una disfressa amb papers de seda, bosses de plàstics de colors, colors i pintura. Cada classe representava una o varies coses que es poden trobar al mar: pops, estrelles marines, pirates, onades... Un cop tothom estigués disfressat ens reuniríem al pati i s’iniciaria la representació. Va ser una mica complicat controlar tant de nen, quan no et cridava un era un altre, quan els tentacles d’un es trencaven apareixien uns altres 3 semi pops que et deien que ells encara no els tenien... Al final, tentacles, braços d’estrella i intents de barrets pirates acabaren al terra de classes i pati mentre tots ballàvem i cantàvem després d’un intent frustrat d’explicar el conte! Per això et deia al principi de la conversa que preparar activitats és difícil i fàcil, al cap i a la fi mai surt com ha de sortir.


Després d’escola tots anàvem als centres d’esplai. Allà, simplement jugàvem. Com si fóssim uns nens més: curses de sacs, futbol, volley, a saltar, a jocs que ens ensenyaven, però que no apreníem... de vegades no sé qui s’ho passava millor, si ells o nosaltres. L’esplai sempre l’acabàvem amb globus. Els hi fascinen els globus de colors! Quan els estàvem inflant en una cambra no paraven d’intentar entrar per poder jugar ben aviat amb ells.


Un cop acabada la jornada tornàvem a protocol, descansàvem una mica i tornàvem a la haima a sopar, estar amb la família o fer festa... una nit vam fer rutes per les haimes i vam acabar la majoria a la haima de la Hayuni, famosa perquè dormen poc i canten i ballen molt. Allà es celebrava el “casament” de la Doris i en Jony, dos companys de viatge. Els cants saharauis es barrejaven amb les cançons espanyoles. L’endemà a tots, cooperants i autòctons, ens va costar molt llevar-nos.

-Ah! Així que festa també!! Què bé que us ho munteu amb l’excusa de la solidaritat.

-Al Sàhara hi ha temps per tot, fins i tot per no fer res. Ara he de marxar, però demà t’explicaré què fèiem a les hores de màxim sol, quan no podíem sortir de protocol, o quan acabava l’escola especial, però encara quedava estona per dinar.

-Això sembla la història interminable!
-Però no tant com l’exili del poble saharaui, creu-me.

Última parada: el desert. Primer dia a Dajla

-Tenim una conversa pendent, no?
-Si només fos una… A quina et refereixes?
-No sé, a una que xerrava de sorra, un camió atrotinat i un viatge llarg.
-D’acord, és cert. Fa un any era a Dajla, t’ho he dit algun cop?
-Crec que em sona… et vas quedar a protocol. Acabaves de trepitjar el desert.
-Oh! El desert... els meus amics sempre em deien que el desert era màgic, adictiu. No els vaig creure fins el 9 de març.


-El primer que vam haver de fer en arribar a protocol va ser descarregar el camió de 10 persones, moltes motxilles i més caixes –acabo de saber que eren exactament 179 caixes les que trasportaven 2.166 quilos d’ajuda humanitària.. Com una cadena humana anàvem apilant ses caixes en un petit magatzem. Un cop feta la feina i després d’un petit esmorzar a base de pa, melmelada i un diguem-li cafè preparat pels responsables de protocol els cansament va aparèixer en alguns i les ganes d’anar a les haimes per veure de nou a la família en els altres. Finalment, s’acordà descansar una estona abans d’anar a les haimes, al cap i a la fi feia més de vint i quatre hores que la majoria estàvem desperts. La sala gran de protocol llavors es va convertir en un dormitori improvisat, la resta del recinte en una sala d’estar on no parava d’entrar i sortir-hi gent.



Després d’un intent de descans vam tornar a agafar el camió per arribar al campament de refugiats de Dajla. Allà, ens vam dirigir a l’ajuntament. Ens tenien preparada una recepció on ens agraïen la nostra presència quan la conclusió a la que arriba tot visitant del desert és que qui ha de donar les gràcies és ell. Ens van obsequiar amb un collaret i cants saharauis. Un cop finalitzada la benvinguda una dona de cada família anava recollint els que serien els seus convidats durant 6 dies.

La meva haima estava composta només per dones: la mare Hnaza, la germana mitjana que mai hi era i l’Mbarca –que en aquell moment era a escola- la nena petita. La família la completàvem l’Esmeralda, amiga abans de ser germana, la Sara i en Carlos, desconeguts abans de ser germans i en Joan, qui ja coneixeu. L’Esmeralda i en Joan eren veterans, per aquest motiu van ser ells qui van començar la conversa, preguntant que tal aquell últim any. Els tres familiars nous miraven tot amb ulls plens de sorpresa, admiració i ganes d’aprendre. De cop i volta en Joan va desaparèixer i ens vam quedar sols davant el perill. Al principi tot era molt estrany. Necessitàvem de la veïna, la Hnaja, per poder comunicar-nos bé amb la nova família. Ella era qui ens feia d’intèrpret doncs parlava castellà. I com mana la tradició vam fer un té. El ritual del té és molt important a la cultura saharaui, se’n prenen tres: un d’amarg com la vida, un altre de dolç com l’amor i un de suau com la mort.


Les haimes són les tendes típiques on viuen els saharauis. Rarament s'excaven aïllades si no que eren acompanyades per les haimes d'altres familiar o veïns. Aquests frics o campaments normalment oscil·len entre les tres i les quinze haimes. Es caracteritzen per no tenir parets ni cap mena de separació física entre les diferents parts del que seria una casa. El mobiliari es molt escàs, quasi inexistent. Dormen allà mateix, al terra. De vegades amb matalassos, de vegades, simplement, sobre catifes. A més de la haima de vegades les families comten amb una petita construcció de fang on guarden les poques pertinencies que poden tenir.


Al cap de poc vam haver de tornar a protocol per fer el primer àpat. Tornaríem a la nit amb les famílies. A la tarda i després de fer reunions i més reunions per acabar de tancar quines activitats i a quines escoles les faríem vam tornar a fer xerrades entre companys. Les primeres impressions, els primers mals de panxa, els primers moments on semblava que tothom tenia clar que no era lluny de casa, doncs per uns dies la llar era el desert; la família, els saharauis i els amics, els companys.

Cap a les vuit del vespre vam tornar amb les families qui ens havien preparat el sopar. La meva haima es va trobar amb pasta, pebrots i patates fregides, sense oblidar una coca cola... les marques de la globalització arriben fins i tot al no res.

Vam continuar xerrant amb les nostres amfitriones. Primeres partides de cartes amb les nenes amb uns regles més que dubtoses. Riures, globus, fotos, distribució de sacs i matalassos. El dia sembla que arriba a la seva fi vora les dotze.

Un dia abans estàvem a l’aeroport d’Algèria, dos dies abans a Barcelona qui sap si de festa o dormint. Ara, però, estàvem posant fi a la primera part del viatge, aquell que ha durat unes 48 hores. Cansats, bruts i encara sans els cooperants tacàvem els ulls brillants per tot el que havíem descobert i pensem que demà per fi ens despertarem al desert.


-Com et sents despertant-te al desert?
-Paradoxalment, lliure.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Última parada: el desert. L'inici del viatge




-Porto tota la setmana amb el Sàhara al cap, i ara ves per on he d’escriure sobre una pàgina web que xerra de viatges.
-I què passa?
-Que preferiria escriure la meva
aventura, no pas sobre les aventures dels altres.
-I què t’ho impedeix?
-Que no m’ho han demanat pas.
-Bah! Això tan és. Xerra, jo t’escolto si fa falta.
-Oh! Quina amabilitat...

Tot va començar fa prop de dos anys al març del 2007 quan amics i companys marxaren al Sàhara. Alguns per segon any, altres per tercer. I jo, de nou i després de veure durant sis anys més un com la gent marxava i jo no vaig prometre’m que l’any següent passés el que passés seria jo qui aterraria la desert de Dajla.

Va passar aquell viatge, aquell mesos i tornàvem a estar a l’octubre quan s’iniciaven els preparatius pel següent viatge que tindria lloc al març del 2008. Els dubtes, el nou curs, la situació personal així com l’econòmica... un cúmul de situacions havien fet que abandonés de nou aquella il·lusió. Va ser llavors quan un mail em recordava que havia de dir-li alguna cosa sobre el viatge d’aquest any. Dies més tard trucava el remitent per dir-li que aquest any tampoc hi baixava. Va ser llavors quan un simple “Vine, qui sap si podràs tenir una oportunitat com aquesta. Si et serveix, jo vull que vinguis”.

Va ser llavors quan un cop més vaig posar en evidència la meva falta de voluntat i vaig dir “D’acord, no sé com m’ho faré, però hi aniré, al cap i a la fi és el que vull”. En Joan, el llavors professor d’història i un dels cap d’estudis de l’institut, sempre havia tingut una gran influencia sobre la meva persona i aquest cop no havia estat pas diferent. No ho va tenir difícil, al cap i a al fi jo volia anar-hi, només era qüestió no pensar massa. Mesos més tard les decisions precipitades també em van proporcionar un viatge a Malta al mes de juny.

I així cada dijous pujava al meu antic institut, organitzador del viatge solidari als campaments de refugiats de Dajla per organitzar el viatge. La nostra missió allà era tan simple i complicada alhora com portar material a les escoles i preparar activitats. I et dic senzilles i complicades perquè tot i la feina que costa organitzar una setmana d’activitats per a les escoles ordinàries, l’especial i els esplais, al final sempre s’han de canviar els plans perquè els imprevistos són l’encant dels viatges.
I va arribar el 8 de març, una data desitjada i no pas per celebrar un dia que no hauria d’existir. Sortíem a la nit. Cap a les 5 havíem d’estar a l’aeroport. Recordo que a mi m’havia de venir a buscar el Fran, amic i futur company de viatge. Era el seu tercer viatge, estava tranquil i va arribar tard. El vaig trucar cap a les 4 i encara era a la dutxa, em deia que no patís. Com no volia que patís!! Només podia pensar que s’havia oblidat de mi i que un avió aterraria a Algèria sense mi.

Vam entrar a la terminal A de l’aeroport de Barcelona cap a les sis de la tarda. Recordo molts nervis, gent amunt i gent avall. Últimes revisions per les caixes de material, tot controlat. Gent que s’acomiadava, aneu amb compte. Foto a les escales, ja marxem. Però no, encara ens quedava una hora fins a pujar a l’avió. Vam iniciar-se les primeres partides de cartes, les primeres confessions, primers àpats compartits. Un cop dins, ja no hi havia marxa enrere.


En un tres i no res ens vam plantar a Algèria. I a Algèria vam estar més temps del previst. Els responsables de la seguretat de l’aeroport van obrir-nos totes les caixes que dúiem amb el material, ara mateix no et ser dir quantes eren, però no et pensis que eren poques. D’allà vam sortir passades la una, quan el vol estava previst per a poc menys de les dotze.

La següent parada era Tindouff. Un cop allà quedarien 3 horetes menys per arribar al desert. Recordo xerrar durant el viatge amb el jan i una noia que no et sé assegurar si era l’Imma o l’Andrea. El cas es que havia passat de seure amb el Fran a fer-ho amb dues persones que no coneixia i no seria pas el primer cop. En ser la majoria de batxillerat i jo fer dos anys que no hi era a l’institut, moltes d’aquelles cares eren desconegudes per a mi. Però per sort, no ho van ser per gaire temps: el desert no te gaires coses, però una d’elles és la capacitat d’obrir-se a la gent i fer d’uns desconeguts uns companys ideals.

Eren les quatre de la matinada quan unes 60 persones pujaven a dos camions, o millor dit, 10 persones pujaven a un camió descobert, ple de motxilles amb poca roba i moltes energies, i la resta a un camió tapat on qui no molestava a un, molestava a un altre. L’alegria i l’excitació per veure més a prop la fi del viatge feien que no paréssim de cantar i de xerrar, com si en comptes d’estar en un vell, incòmode i atrotinat camió travessant un desert, sense carretera, amb moltes pedres i més sotracs, estiguéssim en un autocar, amb els seients reclinables d’aquells que et porten a una casa de colònies on no t’agrada el menjar. Menjar... no ens esperava pas menjar que no ens agradés, o potser sí, però no faríem pas com a les colònies i les guerres o l’amagar el que no t’agradava es quedava per a la imaginació.


A mida que ens apropàvem a protocol – un recinte amb unes 6 sales on donen menjar i proporcionen una dutxa així com alguns lavabos a totes aquelles persones que pertanyen o no a una ONG’s i que baixen en missió humanitària- tot es feia més pesat. Però, per fi, a les vuit del matí trepitjàvem la sorra de Dajla. I...

-I?

-I he de marxar, demà t’explicaré més coses.

domingo, 8 de marzo de 2009

¿Y tú me lo preguntas?


"Arte es mancharse de pintura a miles de quilómetros de casa"

-¿Sabes qué he leído en el blog de Pol?
- Sorpréndeme.
- Pues que El sabio en clase explicó que se ha dado el caso que telas blancas firmadas por Dalí eran vendidas a cualquiera. Éste cualquiera las pintaba y luego las vendía a precios desorbitados. Pero claro, cuando se descubría que no eran telas de Dalí el precio bajaba en picado.
- ¿De qué debería sorprenderme?
- De que la gente no sabe valorar el arte.
- ¿Alguna vez lo ha hecho? De ser así la mayoría de los pintores hubieran triunfado en vida no después de muertos y bien muertos.
- Pero una obra debería gustarte independientemente de la firma ¿No?
- Claro, el arte es subjetivo, volvemos a lo de siempre. ¿Qué es el arte?
- ¿Y tú me lo preguntas? Arte eres tú…
- Seh… ¬¬
- Que poco sentido del humor.
- Bueno, pues yo vengo del latín ars-artis y quiero decir “habilidad o talento” que bien mirado no dista mucho de lo que tengo. Además, si miras en la
RAE, en las nueve acepciones pone que es un término ambiguo, así que tampoco esperes una definición universal e unívoca de lo que es soy yo.
- Vale, entonces ¿Tú como te definirías?
- Pues si no te importa empezaré por definirme por la segunda acepción de la RAE –aunque recuerda que siempre me puedes asociar con el talento y no te equivocarás nunca.
- Lo tendré en cuenta si me hacen hablar del último pecado capital.
- Me queda el consuelo de que no es tan malo como el
penúltimo.
- Es que es muy difícil no envidiarte, a mí me gustaría tener a alguien como yo en mi vida.
- Como te iba diciendo el arte es la “Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.” Como ves es muy ambigua, ya te avisé, pero intentaré disecártela un poco, para que la entiendas mejor.

- ¡Oh! Muchas gracias gran maestro hacía días que no me trataba de ignorante.
- Quizá porque hacía días que no te escuchaba del todo. Empezando por el principio entenderemos “manifestación de la actividad humana” como cualquier cosa que sea realizado por el hombre, es decir hasta darle de comer al perro podría ser arte. Seguimos con una “una visión personal y desinteresada”. Por lo tanto si es personal, nadie debería juzgar si dar de comer al perro es arte o no, porque si es una visión personal, mi persona piensa que sí lo es.
- Bajo la mía es una necesidad, pobre perro si para ti arte fuera dejarlo morir de hambre.
- Aunque no lo creas tengo sentimientos, no haría eso. Venga, ya estamos acabando. FInaliza así: “que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.”
- Por supuesto, si no es real, es imaginado. Pero entonces esto restringe a la pintura, la escultura, la música y no sé… los libros.
- No tiene por qué. Un
tiburón en formol debe ser también un recurso plástico, porque te recuerdo que pagaron una millonada por él y otros animales.
- Sí, Lluïsa ha hablado de ello, me parece muy fuerte. Pobre tiburón. ¿Tú crees que él quería ser arte?
- Supongo que no. Pero lo que te quería decir es que en la definición no dice que se tenga que pagar por el arte. Porque el arte no son grandes cuadros o grandes esculturas, o al menos no sólo son eso. Ese es un arte que yo denomino “arte”, es lo que le viene a la gente cuando piensa en arte. Y quizá no le venga a la mente ese tiburón que te he dicho antes, pero si aquellas obras que alguien ha decidido que son arte, y por tanto la gente las da por buenas. Algunas cuestan mucho, otras las puedes encontrar a precios de bolsillo.
- ¿Y cual es el otro arte?
- El que encuentras día a día sin darte cuenta. Mira a la derecha, encima de la estantería, ¿ves aquellas hojas amarillentas con las letras medio borradas? Tienen unos 20 años, son un viejo examen que me devolvieron un par de años más tarde de haberlo hecho. Es la expresión de una actividad humana, fue mi visión personal de la historia, que es real y esta visión la expresé mediante el recurso de la lengua escrita. Encaja con arte, así como aquella canción que siempre que suena hace que me acuerde de determinada persona, una fotografía desenfocada que muestra un instante donde no existía el tiempo ni el espacio o aquel post-it con un buen consejo que ya no engancha pero que me acompaña cada día desde hace años. También las miles de colecciones de arte que no están en museos compuestas por... no sé, llaveros, monedas, dibujos de niños pequeños, zapatos de tacón. El arte es poseído por las personas con dinero que no saben que el Arte es más que un nombre firmando una expresión de la actividad humana.
El Arte lo posee aquella persona que sabe valorar las cosas sin valor.
- Entonces yo por valorarte, poseo arte ;)
- Eres el colmo…

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Arte es salvar una tortilla en el último momento, ¿Verdad, Sam?

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miércoles, 4 de marzo de 2009

the typical week-end in Ireland


- Qué tal por Irlanda?
- No so bad.
- ¿Qué me vas a contar?
- Well… what do you want to explain?
- Desmiénteme típicos tópicos o confírmamelos, por ejemplo sobre su aspecto.
- Mmmm…. I would say not. It’s true that there are a lot of people with blue or green eyes but the hair isn’t always ginger. There are people with red hair, with brown hair, blond hair… And I have known German boy who doesn’t look like as stereotyped German boy. Patrick is tall (very tall), slander with green eyes and with skin but his hair is dark and he isn’t a reserve person. He is opened mind person. He tried speaking with me when met us.
-Interesante. ¿Y beben tanto como dicen?
-Well, as all young people! They drink beer, wine, vodka… but Spanish people or American people drink a lot too. But… yes, Irish drink and if they are young they drink more.
- Y a grandes rasgos ¿Qué me dices de los irlandeses?
- They are nice people. When you go to the street, usually somebody say you “hi” when they travel by bus and they hop off it, they say “thank you”. And something that surprised me is that they wait let people set off from the train before coming in. In Spain it doesn’t happens. I think that on balance the Irish are kind people.
- ¿Es tan verde como dicen?
- Yes. In the town the landscape is multicolour because the houses are small and they are painted with colours which range from to bright colours to dark ones. But when you travel by train you can see woods and green fields, all is green! I visited Fota (a natural reserve) and I have seen a lot of exotics animals.
- ¿Y son tan creyentes?
- A lot! When you visit the city (Cork in my case) you find a church (catholic or protestant) every metres! They are beautiful but it is curious to find many of them.
- Ohhh! ¿Fuiste a una típica taberna?
- I was in Soberlane. It is a pub where there is live music on Sundays and table quiz on Wednesdays. You drink and you listen to music.
- ¿Te llovió?
- Of course. The weather is CRAZY! Over the day ii in Ireland may can rain but it can be sunny suddenly. If it is sunny you can be cold because the wind is freezing. Usually it rains between your and five times per day.
- ¿Y de la comida?
- Terrible! Irish people don’t use olive oil to cook. They use butter. They don’t eat rabbit or octopus. Another thing that is different is the time of meals. They have lunch at 12-13 and have dinner at 6, when we –usually- haven’t arrived already at home.
- ¿Pero te gustó la experiencia Irlandesa?
- A lot.

jueves, 26 de febrero de 2009

Vuelva cuando quiera


- Tengo que hablar contigo, deja de hacer lo que sea que estés haciendo.
- Habla, puedo hacer dos cosas a la vez.
- ¿Cuándo te has cambiado de sexo?
- Eso es un tópico. Yo puedo hacer muchas cosas a la vez, incluso con tacones.
- No me gustaría ver esa escena, la verdad. Hablando de tópicos. ¿Viste las fotos de Penélope en Vogue? ¿Qué piensas de ellas?
- ¿Debería pensar algo especial?
- Todo lo que piensas es especial…
- Bueno, pienso que son fotos bonitas construidas con escenas feas. A ver si yo tuviera que responder al pregunta de Perceval de si se puede construir una determinada estética evitando los tópicos pues le diría que en teoría sí, pero a la práctica no.
- Y yo, ¿qué le debería responder a El Sabio?
Lo que te de la gana. Yo te cuento, tú decides.
En teoría sí. Si somos lo suficientemente cultos, sabios, místicos… como le quieras llamar, deberíamos ser capaces de crear belleza sin necesidad de recurrir a la fealdad.
- Entonces tú podrás crear belleza sin tópicos, ¿No?
- Es una respuesta tan obvia que no voy a responder.
- Claro, obviamente no quieres dejarte en ridículo…
- Desde luego, es la panacea… Volvamos al tema. Tenemos los tópicos literarios, nacionales o raciales tan asimilados que no podemos evitar usarlos e incluso nos gusta que nos asocien con ellos. El ejemplo de Penélope. Sabe que los tópicos españoles gustan o al menos son conocidos y fácilmente reconocibles. A pesar de que ni todo el mundo canta flamenco, va a ver los toros o conoce a Cayetano, no huimos de esta imagen porque facilita que nos reconozcan. También los usamos para ridiculizarnos a nosotros mismos si hace falta. ¿Has leído Larra?
- Digamos que he tenido que volver muchas veces mañana…
- Vale, ese es un ejemplo para que veas que no depende tanto de si usar tópicos es bueno o malo para crear estética, si no de que depende cómo se utilicen crearan belleza o no. Lo mismo pasa con la exposición de Sorolla que ha llegado a Barcelona o algunas series de televisión de éxito que se nutren de personajes gays típicos y tópicos, pero en el fondo, entrañables.
Además, ¿sabes una cosa?
- Muchas, ya lo sabes.
- Esa pregunta tiene trampa. ¿Qué es estético? ¿Qué es belleza? Esas fotos tópicas para mi pueden ser buenas a pesar de que considero que están hechas con tópicos horrorosos, pero ¿y para ti? ¿Y para El Sabio? ¿Y para la vecina que siempre me espía por la mirilla? Y con ese ejemplo miles, los que quieras. Se lleva años discutiendo sobre los cánones de belleza, sobre si el arte es arte… y al final nunca se llega a nada porque al fin y al cabo cada uno tiene una idea de estética, o mejor dicho cada uno tiene su modelo de estética y quizá si tu modelo es diferente al mío, tú si puedas no utilizar tópicos.
- Vamos que… que si eres El Sabio quizá sí, pero si eres el tú o cualquier otro mortal siempre se caerá en algún tópico porque hasta decir que la belleza es subjetiva es uno.
- Ehh… sí, has captado la esencia.